viernes, 26 de abril de 2013

La Felicidad y sus Pequeños Detalles

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Arepa Venezolana

Actualmente vivimos en Buenos Aires, Argentina, y hoy recibimos unos productos alimentarios de mi país, Venezuela.  El obtener uno de estos  alimentos, la harina de maíz refinada, que es la base para preparar nuestro plato mas popular, "La Arepa", hizo que nos sintiéramos felices.  Para nosotros eso significa tener un pedazo de nuestras costumbres y de nuestra hermosa tierra con nosotros. Traigo este comentario a colación, porque es  fácil tener momentos de felicidad en la vida. Cosas tan sencillas como comer uno de nuestros platos favoritos, nos emociona y hace festejar con alegría y armonía. Así es la vida, con pequeños detalle nos sentimos dichosos. A veces nos complicamos por tonterías- es parte de la rutina diaria- y nos ponemos de mal humor. Cuando eso sucede, lo mejor es tratar de alejarlo pensando en positivo y escuchando buena música, porque la música siempre nos trae sensaciones agradables y nos relaja. La vida es una sola y debemos tratar de vivirla con amor, dando y recibiendo. Ella esta llena de colores, de música, de risas, también de momentos tristes, pero esos son los menos. Esos momentos malos debemos superarlos de manera asertiva, entendiendo que son experiencias que nos permiten crecer  como seres humanos. Está en nosotros transformar lo negativo en positivo. Pensemos en esto: Los mejores momentos de la vida los encontramos en  pequeños detalles llenos de amor"
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jueves, 25 de abril de 2013

Oculta en su Caparazón


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Camina  por la plaza con su perra y observa a las personas que andan por ahí; piensa que su mundo es tan reducido como una caja de fósforos, donde la tristeza se instaló y descansa con comodidad, como si estuviese en una butaca de salón. Siente que nadie la mira y  que es un fantasma entre la muchedumbre, pero eso le gusta, no quiere ser descubierta. Ve a una pareja que está sentada en un banco, besándose, y dibuja con líneas borrosas, la posibilidad de conocer entre esta multitud a algún hombre que la quiera acompañar en su  transitar hacia la vejez. Desecha esta idea, siempre lo hace, no cree que el amor esté interesado en alejarla de la soledad. Con resignada amargura continúa su paseo y mira como los perros juegan en la grama, mientras sus dueños hablan entre sí. Se detiene y  le suelta la correa a su mascota, que se va corriendo para unirse con las demás, mientras ella se queda parada en la senda y mira hacia el otro lado de la plaza. Ve venir a un hombre con su perro, que se instala cerca de ella y espera, mientras su animal juguetea con los otros. Lo mira de reojo, es un hombre que no pasa desapercibido, no puede evitar posar sus ojos en él, lo hace con discreción. De pronto, él se acerca y le habla, ella se sorprende, agachando los hombros- quiere convertirse en tortuga para ocultarse en su caparazón-, le responde, con tono casi imperceptible. Él se acerca más hacia ella  y le hace comentarios jocosos en torno a sus acompañantes caninos- como él los define-. Bromas que la hacen reír, cosa poco frecuente en ella.  La conversación se torna amena y las carcajadas resuenan entre los árboles. Se siente cómoda con el desconocido, eso la sorprende un poco, pero le agrada, comienza a pensar que quizá valga la pena esconder bajo la cama su aislamiento y darse una nueva oportunidad. La plática fluye, hasta que, de manera inesperada, de entre las sendas aparece una mujer que con actitud alegre y confiada se acerca saludando con un beso en los labios al desconocido. Este le responde con cariño y la abraza. Así permanecen, mientras observan a su mascota que se acerca moviendo la cola y saltando sobre las piernas de la mujer. Él las presenta. Ella no responde y comienza a mover su cabeza sin saber a dónde dirigir su mirada, no quiere darle la cara, es incómodo para ella, no sabe cómo actuar, tiene una sonrisa en el rostro que parece la de un payaso con ganas de llorar. Quiere ser tragada por la tierra, desaparecer y volver a su soledad, esa soledad que la mantiene segura de todo lo que pueda golpearla. Está paralizada y así se queda un rato, mientras ellos tienen un dialogo intimo. El desconocido le habla para despedirse, mirándola desconcertado, no entiende su actitud. Toma la mano de su mujer y en animada charla se van caminando hasta alejarse. Respirando el aire de la desdicha, los ve irse; regresa a su caja de fósforos.
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lunes, 22 de abril de 2013

El Espíritu

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Pájaro Carpintero 
Embriagado de felicidad, va volando, riendo, bailando.
Destellos de nostalgia se asoman con temor,
huyen ante su brillo fulgurante.
La vida le pertenece y la modela a su antojo.
Pisando fuertemente deja su estela de coraje.
Nada lo detiene.
Nada lo doblega.
Nada lo quebranta.
Indomable saborea la victoria de la libertad.
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sábado, 20 de abril de 2013

Sin embargo


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Él no la quiere,
sin embargo
desviando la mirada
le hace creer que la ama.
Ella no lo quiere,
sin embargo
desviando la mirada
le hace creer que lo ama.
La mentira los salva de la soledad,
sin embargo
les destruye la posibilidad 
de vivir el amor.
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viernes, 5 de abril de 2013

Tormenta


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Llegas trayendo agua, vientos y tristezas. Arrasas sin piedad las tierras del esperanzado, tumbando con tu fuerza árboles, techos y construcciones que se humillan a tu paso.

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No cesas de llorar, desahogando tu dolor sobre la faz de una región maltratada por tu constante flagelo; que te pide a gritos que no la maltrates; que la ames, que la quieras con suavidad: que riegues sus pastos para reverdecer, no para convertirlos en pantanos.

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Robas vidas, sueños e ilusiones. Lágrimas y dolor vas sembrando, sin importarte lo vivido y trabajado por el hombre asolado. Con voz atronada retumbas los cielos, asustando niños y ancianos; intuyen tu rabia, tu ira, tu necesidad de desahogo.

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Has desahogado tu furia, tu venganza ha sido plasmada; necesitas descansar, dormir. Te retiras a paso lento, hasta desaparecer, a esconderte entre las nubes, viajando a otros lares. Te despides; le cedes tu puesto al sol.
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martes, 2 de abril de 2013

Violencia familiar

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Con frecuencia escucho a algunos de mis vecinos discutir violentamente. Los gritos e insultos se oyen a cualquier hora del día, irrumpiendo la tranquilidad ajena. Una de estas familias esta compuesta por la madre y sus dos hijas adultas. Se ofenden con un vocabulario soez, amenazándose de muerte. Se lanzan objetos y golpean fuertemente las puertas al cerrarlas. No sé si hay agresión física, pero lloran y gritan de tal manera que así lo parece. La madre ofende a las hijas y viceversa. Es una situación intolerable. Lo curioso de este caso, es que siempre están juntas. Las encuentro casi que a diario en la planta baja del edificio, para tomar el ascensor, o en la calle caminando. Aparentan mantener una relación cordial, armoniosa  y respetuosa. Es un caso contradictorio.

De igual manera, escucho gritos e insultos por parte de los padres a sus hijos desde los edificios vecinos. Cuando voy por la calle observo el maltrato de muchos adultos hacia niños pequeños y no tan pequeños. La violencia familiar pareciera estar generalizada. Da la impresión de que actualmente es el deber ser de una parte de la sociedad, tratarse con gritos y ofensas.

¿A qué se debe este lamentable fenómeno? Esta pregunta está dirigida a sociólogos y psicólogos. Vivimos en una sociedad donde una gran porción mantiene un comportamiento iracundo y se siente frustrada y amargada. Frustración que derrama sobre los mas débiles que están a su alrededor, los niños.

Pensar que esta situación algún día pueda ser solventada por completo es una ilusión, pero podemos tener la esperanza de que al tomarse  las acciones adecuadas por parte de los entes que rigen la sociedad, pueda llegar a ser minimizada.
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lunes, 1 de abril de 2013

Intolerancia


En el devenir diario somos víctimas y en algunas ocasiones victimarios de la intolerancia. Nos tratan mal por pensar diferente o somos nosotros quienes rechazamos o juzgamos a quienes piensan distinto a nosotros. La intolerancia se define como la incapacidad de aceptar las opiniones o ideas de los demás que no coinciden con las propias(1).
Recientemente fui victimaria y víctima de la intolerancia al reaccionar negativamente frente a un pensamiento diferente al mio,  y luego, la victima pasó a ser victimario al  reaccionar de la misma forma negativa al no aceptar ni querer escuchar mis argumentos referente a la reacción  que tuve sobre sus pensamientos.  Ambos fuimos intolerantes.
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Hablar de intolerancia es hablar de:
-  Racismo: Sentimiento de rechazo hacia las razas distintas a la propia(*)
-  Homofobia: Rechazo a la homosexualidad y a los homosexuales(*)
-  Xenofobia: Odio u hostilidad hacia los extranjeros(*)
-  Misoginia:  Aversión o rechazo hacia las mujeres(*).
-  Clasismo: Doctrina y actitud discriminatoria que defiende y mantiene las diferencias entre las clases sociales(*)
-   Intolerancia religiosa: Es la motivada por las propias creencias religiosas de otro(2)
-  Intolerancia política: Es el respeto irrestricto a la convicción ideológica  y partidaria de los opositores(3)
La lista es larga. Solo nombro las más practicadas. Diariamente leemos, vemos y escuchamos en los noticieros la cantidad de individuos que de una u otra manera son víctimas del la intolerancia, llegando a extremos en donde es cegada la vida.
Esta breve reflexión sobre este polémico tema nos lleva a concluir que debemos de respetar y tolerar a todo aquel que piense y sea diferente a nosotros.

(1)  http://es.thefreedictionary.com/intolerancia
(*)  http://www.wordreference.com/
(2)  http://es.wikipedia.org/wiki/Intolerancia_religiosa
(3)  http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=     
      20100613173010AA6d9R1
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